Sí y también

Y son esas calles oscuras llenas de luz las rutas que llevan a mi interior,
son esas tormentas de paz las que soplan los vientos que dan vida a mi alma.
Aquellas islas de tierra firme, las montañas sin altura, este cielo sin estrellas, el otoño sin abril y las tardes de lluvia sin olor a café.

Soy esto y no lo soy,
soy lo de siempre y lo que nunca fue,
soy el sueño que dejé de soñar y, como ya no lo sueño, no sé qué soy.

Pero qué importa al final, la vida es muerte y la muerte es vida otra vez,
el día es noche y la noche es día también.
¿Existir? Sí
¿En paradójica contradicción? También.

Comentarios

Entradas populares