Escribir, leer, leer, escribir

Escribir es sentir, sentir es leer, leer es sentir, sentir es escribir.

Escribir, leer, leer, escribir; eso fui nada más, por mucho tiempo. Elegí no sentir.

Elegí no sentir porque sentir duele, duele por mí, duele por ella, duele por él, duele por todos, duele por todo.

Ese dolor que no sana, que se sufre. Qué tonto fui, entonces, al creer que podía elegir. Porque este dolor que no sana se abre paso, se mueve, se esparce, camina y te devora como hormigas rojas que arrasan a su paso, como el fuego que quema libros, como el vacío que reclama la inexistencia. Se acumula, crece, explota y te destruye... y salpica otros universos, lastima otros mundos, por más bellos que sean.

Ese dolor no se cura, ese dolor no se elige, ese dolor se sufre. Pero hay que sufrir, saber sufrir.

Escribir es sufrir, sufrir es leer, leer es sufrir, sufrir escribir.

Hoy leí.

Hoy escribí.

Hoy viví.

Comentarios

Entradas populares